(foto Annelies Štrba)este es el sueño denso del que no hay sonido
que nos devuelva. el mundo levantado y sin vueltas
es el que nos debemos. sobre esta estaca de metal
quedó anclado un caballo, los mitos y el poema
son los reversos de una misma mirada.
hoy vuelvo a disolverme como la sal o las sombras.
quedo como un latido intermitente,
amarrada a los labios tuyos que no amaré.
a lo que podría beber de tu cuerpo y no beberé.
a tu dulzura de hombre a medio hacer,
a esta lentitud del tiempo que de cualquier modo
se nos escapa de las manos.
que nos devuelva. el mundo levantado y sin vueltas
es el que nos debemos. sobre esta estaca de metal
quedó anclado un caballo, los mitos y el poema
son los reversos de una misma mirada.
hoy vuelvo a disolverme como la sal o las sombras.
quedo como un latido intermitente,
amarrada a los labios tuyos que no amaré.
a lo que podría beber de tu cuerpo y no beberé.
a tu dulzura de hombre a medio hacer,
a esta lentitud del tiempo que de cualquier modo
se nos escapa de las manos.











